¿Compraste un CRM porque realmente lo necesitabas?
¿O porque todos te decían que una empresa seria debía tener uno?
Hay una historia que explica muy bien este fenómeno: El traje del emperador.
Todos admiraban un traje que, en realidad, no existía. Pero nadie quería ser el primero en decirlo.
Con un CRM puede suceder algo parecido.
Una empresa puede comprar una plataforma llena de funcionalidades sin haber definido primero qué problema quiere solucionar.
¿Necesitas mejorar el seguimiento comercial?
¿Ordenar la información?
¿Reducir la dependencia del dueño?
¿Conectar ventas con operación?
Entonces la pregunta no debería comenzar con:
"¿Qué CRM compro?"
Debería comenzar con:
"¿Qué necesitamos mejorar?"
La herramienta viene después.
Una buena implementación de CRM comienza entendiendo los procesos, definiendo objetivos, alineando al equipo y estableciendo cómo se utilizará la tecnología.
Después viene la adopción.
Porque contratar un CRM no significa que la empresa ya lo implementó.
Si el equipo sigue trabajando en Excel, la información continúa dispersa en WhatsApp y el dueño sigue siendo quien concentra todo el conocimiento, probablemente el problema no sea la falta de software.
Puede faltar metodología, implementación y adopción.
Y aquí hay otra pregunta importante:
Antes de contratar más personas para crecer, ¿estamos aprovechando realmente las herramientas y procesos que ya tenemos?
La tecnología puede ayudar mucho.
Pero primero hay que saber para qué la vamos a utilizar.
Porque implementar tecnología sin propósito solamente digitaliza la confusión.
¿Hace cuánto te registraste al último CRM y qué pasó después?
https://estrategiamascrm.mx/inicio/programa_adopcion_crm.html
#CRM #ImplementaciónCRM #AdopciónCRM #CRMparaPYMES #ProcesosEmpresariales #Productividad #GestiónEmpresarial
No hay comentarios.:
Publicar un comentario